Nuevas pasarelas elevadas en Palma para separar flujos de llegada y salida, con pasillos más anchos y zonas de parada claras.

Palma: nuevas pasarelas elevadas en el aeropuerto para aliviar las aglomeraciones

El aeropuerto de Palma proyecta dos conexiones cubiertas entre la zona de llegadas, el aparcamiento y las salidas, incluyendo cintas transportadoras. Objetivo: menos aglomeraciones frente a la sala de llegadas y zonas de taxis y autobuses más claras.

Más espacio, menos aglomeraciones — y sí, con suerte algo de tranquilidad

Quienes han llegado en los últimos años al aeropuerto de Palma conocen la escena: familias con maletas, grupos de viaje con maletas que hacen ruido y conductores de coches de alquiler que buscan desesperados su vehículo entre la multitud. A partir de marzo esto debería cambiar. El aeropuerto construirá dos conexiones elevadas: una desde la planta de llegadas al aparcamiento y otra desde el aparcamiento hacia la zona de salidas, como parte de la obra que sigue creciendo.

Los nuevos pasos no serán simples escaleras o rampas. Se proyectan cintas transportadoras, barandillas y un itinerario peatonal considerablemente más ancho para que personas, carritos y equipaje no terminen todos en la misma zona estrecha. El objetivo: aliviar el espacio frente a las puertas de llegada — justo donde en algunos días hay hasta miles de personas a la vez, dentro de lo que se enmarca la gran obra este invierno.

Por qué tiene sentido

En las horas punta se forman aglomeraciones frente a la sala de llegadas. Viajeros que solo quieren recoger rápidamente su coche o ir directamente al check‑in para su vuelo de regreso suelen cruzar ahora el denso gentío. Los nuevos pasos pretenden evitar precisamente esos recorridos; la situación se complementa con problemas de espera descritos en por qué los controles de seguridad se convierten en una prueba de paciencia.

Paralelamente se reestructurarán las áreas para taxis, autobuses y coches de alquiler. Suena burocrático, pero es práctico: zonas de parada más claras y accesos separados evitarán que todo confluya en un mismo punto — sobre todo en temporada alta, cuando muchos aviones aterrizan o despegan al mismo tiempo, y con iniciativas como la nueva dársena central de autobuses para mejorar la orientación.

Qué deben saber los viajeros ahora

Las obras se realizarán lo más rápido posible, hasta marzo, y por tramos para no afectar las operaciones del aeropuerto. Por tanto, puede haber desvíos temporales en el aparcamiento o cambios en los itinerarios de taxis. Quienes lleguen alrededor de las 8 de la mañana o a las 22:00 quizá noten poca diferencia. Los fines de semana, cuando aterriza mucho tráfico aéreo, puede estar algo más revuelto.

Para los viajeros habituales y los residentes de la isla es una buena noticia: menos aglomeraciones frente a la sala significa poder salir antes — o recibir a alguien con más tranquilidad. Si las cintas transportadoras lo solucionarán todo está por ver. Hay motivos para la esperanza: un poco más de orden y unos metros de cinta pueden ayudar a repartir mejor a la multitud, como también lo evidencian los nuevos carteles en la sala de salidas.

Si próximamente va a transitar por el aeropuerto: mantenga los ojos abiertos, planifique algo más de tiempo y siga las indicaciones del personal — las señales todavía olerán a obra, pero el objetivo está claro: más orden, menos estrés.

Leído, investigado y reinterpretado para ti: Fuente

Noticias similares