
Después de la lluvia: ¿Quién limpia los barrancos — y basta con eso?
Más de 310 kilómetros de barrancos torrenciales fueron limpiados en dos años, alrededor de 250 kilómetros en Mallorca. Buena noticia — pero ¿es suficiente una única limpieza frente a futuras inundaciones? Una mirada crítica sobre costes, ecología y la falta de planificación a largo plazo.
Más de 310 kilómetros limpiados: entre el trabajo manual y el ruido de las excavadoras
Cuando tras una breve y violenta lluvia veraniega en Palma —como recogen las Alerta de temporal en Mallorca: ¿Estamos preparados para la tromba de agua?— las calles parecen como si alguien hubiera puesto el programa de lavado a tope, surge pronto la pregunta: ¿quién recoloca todo otra vez? La respuesta actualmente es el Gobierno de las Islas Baleares —según El gobierno de Baleares refuerza la limpieza de arroyos ante lluvias intensas— y en los últimos dos años ha intervenido de forma visible. En total se han limpiado algo más de 310 kilómetros de barrancos torrenciales, de los cuales unos 250 kilómetros en Mallorca. En el lugar chirría el carenado de las motosierras, las excavadoras roen sedimentos y por la noche se percibe un olor a piedra húmeda y corte recién hecho.
La pregunta clave: ¿limpiar basta por sí sola?
La limpieza evita a corto plazo que el agua busque nuevos caminos hacia zonas residenciales o sobre las carreteras. Pero la cuestión central sigue siendo: ¿es suficiente una gran limpieza puntual o se está tapando temporalmente un problema persistente con un gran esfuerzo? Es bonito cuando los residentes en Sa Pobla dicen: «Por fin se siente más seguro». Pero muchas expertas y políticos municipales advierten de que faltan cuidados regulares y una estrategia de conjunto. Limpiar una vez al año es menos efectivo que un programa de gestión plurianual.
Trabajos entre conservación y seguridad
Los equipos trabajaron en la Tramuntana, en valles alrededor de Inca y Llucmajor, y en los pasos estrechos conocidos donde tras fuertes lluvias suelen formarse pequeños tapones. En el lugar no solo había excavadoras y motosierras, sino también personas con guantes que retiraban plantas con cuidado para no destruir más hábitat del necesario. Ese tipo de decisiones es importante: limpiar de forma demasiado radical puede dañar la vegetación ribereña y los insectos que viven allí, mientras que un abordaje demasiado laxo aumenta el riesgo de ensanchamientos y atascos.
Hay dinero — ¿pero se emplea bien?
Este año hay disponible cerca de un millón de euros — aproximadamente el triple que antes. Más dinero es una oportunidad, pero también una tentación: éxitos rápidos en lugar de planificación sostenible. Los fondos permiten mayores intervenciones, más maquinaria y personal; al mismo tiempo suele faltar continuidad. Si antes los operarios municipales locales realizaban mantenimientos regulares, ahora domina una acción puntual a nivel autonómico. Sin una responsabilidad duradera existe el peligro de que dentro de unos años los barrancos vuelvan a estar igual de colmatados.
Lo que queda fuera del debate público
En conversaciones con bomberos y expertos ambientales afloran temas que rara vez aparecen en los titulares: ¿dónde se deposita el sedimento retirado? ¿Se están dispersando plantas invasoras con ese material? ¿Cómo se protegen las poblaciones de peces y anfibios cuando se «desnuda» un tramo? Y: ¿existe una priorización según riesgo para que los puntos más sensibles sean vigilados de forma continua? Preguntas similares surgen también en operaciones de limpieza de costas, como Más de 6,7 toneladas de basura del mar: por qué la operación de limpieza en Mallorca es solo el comienzo o el episodio de casi ocho toneladas de basura frente a las Baleares, que plantean dudas sobre el destino de los residuos extraídos.
Pasos concretos — propuestas además de crítica
Algunos enfoques prácticos ayudarían a convertir el esfuerzo en un éxito duradero:
1. Programa plurianual con responsabilidades claras: Establecer competencias fijas entre municipios y el Gobierno balear para que el mantenimiento no sea solo por proyectos, sino continuo.
2. Directrices ecológicas en lugar de desbroces generalizados: Evaluar ecológicamente las riberas, tratar las zonas sensibles con trabajo manual y evitar cortinas de sedimento.
3. Zonas de retención de agua cercanas a la naturaleza: Crear pequeñas zonas de inundación controlada y pozos de infiltración en vez de encauzamientos — eso frena el agua antes de que alcance los núcleos.
4. Brigadas locales y formación: Implicar más a los municipios, formar a voluntarios y jardineros para que el seguimiento y la poscosecha sean posibles de forma regular; iniciativas de gran alcance como la limpieza de 1.600 kilómetros de bordes de carretera muestran la escala que pueden alcanzar las campañas.
5. Transparencia y mapa: Un mapa de acceso público con prioridades y ciclos de mantenimiento ayudaría a la ciudadanía a entender qué se hace y cuándo — y dónde se pueden comunicar riesgos.
Mirada a la próxima temporada de lluvias
A corto plazo la intervención reduce el riesgo de inundaciones en los puntos problemáticos conocidos. A largo plazo, sin embargo, se decidirá en los próximos años si Mallorca logra un cambio de sistema — de acciones puntuales y masivas hacia una red cuidada y resiliente de cauces y zonas de retención. Si pronto ve un barranco estrecho recién despejado, alegrése en silencio: es un trabajo invisible pero necesario. Aún mejor sería que ese mismo barranco no necesitara la misma atención dentro de dos años.
El tono aquí no es solo crítico: es un llamamiento a la política, a los municipios y a los vecinos para convertir un trabajo puntual en una red de seguridad duradera — con sensibilidad hacia la naturaleza y con la experiencia de que la lluvia en Mallorca volverá.
Noticias similares
Derribo en Bendinat: ¿Quién elimina realmente las cargas del pasado en la costa de Mallorca?
El Gobierno de las Islas Baleares ha autorizado el derribo de un edificio de varias plantas en Cala Oli (Bendinat). ¿Qui...

Cocaína en una lata de Lacasitos: detención en Artà y las preguntas abiertas
Durante un control de Año Nuevo en Artà, la Guardia Civil halló en una lata de Lacasitos 26 porciones empaquetadas de po...

Aullidos nocturnos en El Arenal: cuando las alarmas roban el sueño
Durante semanas una alarma estridente en un hotel cerrado por la temporada en El Arenal interrumpe el descanso nocturno....

¿Quién encontrará un hogar en Mallorca en 2026?
55.000 personas buscarán en 2026 en Mallorca una vivienda — y 24.000 contratos de alquiler vencen. Una comprobación de l...

Olivia, la primera bebé de Año Nuevo de las Baleares 2026: una mañana en Son Espases
El primer bebé de Año Nuevo de las Baleares nació en Palma: la pequeña Olivia llegó al mundo a las 0:50 horas en el hosp...
Más para descubrir
Descubre más contenido interesante

Descubre las mejores playas y calas de Mallorca con SUP y esnórquel

Taller de cocina española en Mallorca
