Yate expedición Arctic, antiguo remolcador de 1969 atracado en Puerto Portals.

Casi desde el Polo Sur: el inusual yate de expedición 'Arctic' frente a Puerto Portals

Casi desde el Polo Sur: el inusual yate de expedición 'Arctic' frente a Puerto Portals

Frente a Puerto Portals está anclado un yate que más bien parece un viejo remolcador: la Arctic, construida en 1969 como remolcador reforzado para hielo y más tarde transformada en yate de expedición. Un trozo de historia marítima con piscina, batiscafos y autonomía para cruzar el Atlántico hace escala en Mallorca.

Casi desde el Polo Sur: el inusual yate de expedición 'Arctic' frente a Puerto Portals

En la madrugada del sábado se la pudo ver: no un perfil liso y estilizado de superyate, sino un casco anguloso que a primera vista recuerda a las embarcaciones de trabajo en un astillero. Pero quien miraba más de cerca reconocía detalles que no encajan en la plantilla típica de un yate. La Arctic navegaba tranquila fondeada frente a Puerto Portals (un lugar que ha visto también al Black Pearl frente a Puerto Portals) y atraía por igual a paseantes, trabajadores del puerto y propietarios de embarcaciones curiosos. Entre el aroma del café de los cafés de la orilla y el grito de una gaviota, parecía casi fuera de lugar—y precisamente por eso tan fascinante.

La historia de este barco es inusual: construido en 1969 como remolcador de salvamento reforzado para hielo, fue posteriormente transformado en yate de expedición. La conversión convirtió un casco de caballo de trabajo en un domicilio flotante con equipo para travesías largas y aventureras. Su aspecto inusual, por tanto, no es casual: quien espere una silueta impecablemente elegante se encontrará primero con el choque entre la técnica y el lujo.

Técnicamente la Arctic no es un barco de recreo. Con una autonomía declarada de alrededor de 18.000 millas náuticas puede cubrir grandes distancias y rutas remotas sin repostar con frecuencia. Según se cuenta, entre su inventario hay vehículos submarinos, ROVs teledirigidos, varias embarcaciones auxiliares y batiscafos: equipamiento que normalmente se ve en buques de investigación o en flotas de expedición serias. Por eso despierta inmediatamente conversaciones técnicas entre marineros y buceadores de la isla: ¿por qué justo aquí, hasta dónde llega y qué misiones habría llevado a cabo?

Sobre todo, la Arctic encarna la idea de que viajar puede ser algo más que una cubierta para tomar el sol y una pista de helicóptero. El beach club a bordo ofrece una piscina y jacuzzi abatibles, así como una mesa de comedor que con solo pulsar un botón queda al ras de la cubierta. Así se crea espacio para música, baile o veladas bajo el cielo estrellado: un ejemplo de cómo la técnica funcional y el lujo reconvertido pueden convivir.

Para Mallorca, visitantes como este son un pequeño estímulo: Puerto Portals es de por sí un imán para aficionados a los yates, y los restaurantes del puerto y los pequeños servicios relacionados con la técnica y las provisiones se benefician directamente de la escala. Estuve en el muelle, escuché el tintineo de los cubiertos a la hora del almuerzo y vi a trabajadores del puerto empujar una paleta con víveres hacia la pasarela. Escenas así son cotidianas y muestran que aquí existe una economía marítima viva—desde los montadores de pantalanes hasta los restauradores del paseo. Además, iniciativas como el nuevo Club de Mar aportan infraestructura de apoyo, y la comunidad portuaria muestra su capacidad de respuesta en episodios como Siete metros de lodo: voluntarios recuperan un barco en Puerto Portals.

Además, un barco como la Arctic trae consigo historias: récords de travesías hacia el sur, viajes a la mar de Ross que casi llegaron hasta el Polo Sur—todo ello despierta interés entre quienes normalmente solo conocen las vacaciones de playa. En la plaza mayor, en la panadería o en el paseo surgen conversaciones sobre rutas, pasar el invierno a bordo y la logística de esas expediciones. No solo yates generan debate: buques de gran tamaño, como la Explora II atracó en Palma o la Star Princess realiza una escala en Palma, también atraen atención y posibilidades de colaboración. Para la industria náutica en Mallorca es una ventana a nuevos temas y posibles colaboraciones: servicios de equipamiento, formación de tripulaciones o mantenimiento especializado—áreas en las que los proveedores de la isla pueden ofrecer su experiencia.

Lo que queda es la alegría por un barco inusual que hace una breve escala y toca nuestros puertos con otra alma. Mallorca es más que sol y arena; aquí se cruzan investigación, aventura y confort. Si mañana vuelve a haber un grupo de turistas con prismáticos en el malecón, no será casualidad, sino una pequeña muestra de por qué vive el puerto de la isla: es un punto de encuentro para personas que cuentan historias del mar.

La Arctic seguirá su camino, como muchos barcos antes que ella. Pero su presencia ha mostrado el pulso del día a día en el puerto: conversaciones en voz alta, un crujido en el noray, la risa breve de los marineros durante la carga. Esos instantes conectan la isla con el mundo lejano. Y recuerdan que, a veces, hace falta un casco anguloso y el encanto de un viejo remolcador para que volvamos a mirar con atención.

Perspectiva

Quien tenga curiosidad, que vaya temprano a Puerto Portals, se siente en el muelle y deje que la escena lo envuelva. Quizá haya alguna visita guiada, quizá la Arctic permanezca solo un día—vale la pena igualmente. Este tipo de barcos trae historias, encargos y temas de conversación para los atraques vecinos. Para Mallorca, en resumen, significa un poco más de ambiente marítimo y algunos trabajos extra para los comerciantes del puerto.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el yate Arctic que se ha visto en Puerto Portals?

La Arctic es un yate de expedición construido a partir de un antiguo remolcador de salvamento reforzado para hielo. Su aspecto es más robusto que el de un superyate convencional, porque nació como un barco de trabajo y después fue transformado para viajes largos. En Puerto Portals llama la atención precisamente por esa mezcla de técnica, historia y lujo.

¿Por qué la Arctic llama tanto la atención en Mallorca?

Porque no tiene la silueta elegante de un yate de recreo al uso, sino un casco anguloso y muy marcado. Además, su presencia frente a Puerto Portals despierta curiosidad entre paseantes, marineros y propietarios de barcos por su origen y su equipamiento. Es un barco que invita a mirar dos veces.

¿Se puede ver la Arctic desde el paseo de Puerto Portals?

Sí, al estar fondeada frente a Puerto Portals puede verse desde la zona del puerto y sus alrededores. La visibilidad depende de dónde se encuentre en ese momento y de si sigue allí durante la escala. Aun así, suele atraer bastante atención de quienes pasean por el muelle.

¿Qué autonomía tiene la Arctic y para qué tipo de viajes sirve?

La Arctic tiene una autonomía declarada de unas 18.000 millas náuticas, lo que le permite hacer rutas muy largas sin repostar con frecuencia. Por eso no está pensada solo para navegación costera, sino para travesías remotas y expediciones de largo recorrido. Su diseño encaja más con la exploración que con el ocio habitual.

¿Qué equipamiento especial tiene la Arctic a bordo?

Se habla de vehículos submarinos, ROVs teledirigidos, embarcaciones auxiliares y batiscafos. Ese tipo de material es más propio de barcos de investigación o expedición que de un yate de recreo. También cuenta con zonas de ocio como piscina, jacuzzi abatibles y una mesa que se integra en la cubierta.

¿Qué significa la llegada de barcos como la Arctic para Puerto Portals?

Este tipo de escalas aporta actividad al puerto y movimiento para restaurantes, suministros y servicios técnicos. También pone en contacto a Mallorca con un perfil de navegación más especializado, ligado a la expedición y al mantenimiento náutico. Para Puerto Portals, es una muestra de su papel como punto de encuentro marítimo.

¿Qué historia tiene la Arctic antes de llegar a Mallorca?

La Arctic fue construida en 1969 como remolcador de salvamento reforzado para hielo y más tarde se transformó en yate de expedición. Se le atribuyen travesías muy largas y rutas hacia zonas del sur, incluidas áreas cercanas a la mar de Ross. Esa trayectoria explica por qué su visita despierta tanta conversación entre los aficionados a la náutica.

¿Merece la pena ir temprano a Puerto Portals para ver la Arctic?

Sí, porque la escena suele ser más tranquila a primera hora y se aprecia mejor la actividad del puerto. Si la Arctic permanece poco tiempo, ir temprano aumenta las posibilidades de verla con buena luz y menos gente alrededor. También es el momento en que más se nota el ambiente cotidiano del muelle.

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